Mateo y Los Escapistas: El Arte de Cantar Cuando Todo Empuja al Desgaste

Mateo y Los Escapistas y la ternura punk de un disco que no pide permiso para arder

Hay discos que se escuchan con los audífonos puestos, en silencio, como quien lee un diario íntimo. Y hay otros que piden ser escuchados a los gritos, con las manos sudadas y la garganta ardiendo. DÍaDepredador, lo nuevo de Mateo y Los Escapistas, es de esos que viven en el medio exacto: la voz parece quebrarse por el peso de lo que canta, pero la guitarra vibra con una energía que no deja espacio para la indiferencia. Es folk que duele. Es punk que abraza. Es la clase de disco que no se consume, se habita.

El proyecto solista de Tomás Maciel nació en 2016, cantando en las calles y el transporte público de Buenos Aires. Desde entonces, ha recorrido ciudades, provincias y países con sus canciones frágiles y feroces. DÍaDepredador es su cuarto trabajo y el que lo encuentra en su momento más filoso. Producido y mezclado por Gus Fernández —referente del nuevo folk under argentino— y masterizado por Roy Ota —miembro de Eterna Inocencia, grupo clave del hardcore punk—, el disco suena más claro, más luminoso, pero no por eso menos intenso. La producción no domestica la rabia; la afila. La vuelve más precisa, más certera, más capaz de atravesar la coraza de la indiferencia.

Y esa precisión es clave. Porque la música de Mateo y Los Escapistas no se deja encasillar fácilmente. Hay momentos donde el folk más acústico domina la escena, con dedos que rasguetean la guitarra como quien acaricia una herida. Y otros donde la cosa explota en una catarsis punk que invita a saltar, a cantar desafinado, a soltar todo eso que duele. Ese tránsito entre la intimidad y el estallido no es un capricho estilístico. Es una necesidad expresiva. Es la forma que encontró Maciel para decir que la ternura y la rabia no son opuestas, sino dos caras de la misma moneda. Que se puede cantar con el corazón en la mano y, al mismo tiempo, con los puños cerrados.

Mateo y Los Escapistas hacen folk que duele y punk que abraza. 'DÍaDepredador' es un disco para encender el fuego en un mundo que empuja al desgaste. #MateoYLosEscapistas #PlétoraMusic #FolkPunk

El disco incluye reversiones de dos clásicos argentinos: «El fantasma de Canterville» de Charly García y «Nunca seré policía» de Flema, emblema del punk nacional. Pero lejos de ser simples homenajes, Mateo las hace suyas, las desarma y las vuelve a armar con su propia ternura y su propia rabia. No hay nostalgia en esas versiones. Hay relectura. Hay una forma de decir que los clásicos no son para venerarlos en un museo, sino para reinterpretarlos desde el presente. Y en esa reinterpretación, Maciel demuestra que entiende algo fundamental: que la tradición no es un peso muerto, sino un material de construcción.

En vivo es otro nivel. En el estudio, DÍaDepredador es un disco de intimidad y reflexión. Pero en vivo, las canciones crecen. Se encienden. La voz de Maciel se vuelve colectiva cuando el público las canta a los gritos. La guitarra vibra con furia. Y al final, queda un fuego compartido que sigue ardiendo mucho después de que la última canción terminó. Esa es la diferencia entre un disco y una experiencia. Entre escuchar música y participar de un ritual. Y Mateo y Los Escapistas entienden que la música, cuando se hace con honestidad, no es un producto para consumir en soledad. Es un espacio para compartir en comunidad.

Plétora sigue este tipo de proyectos porque representan una forma de hacer música que no le pide permiso a nadie. No hay fórmula. No hay concesiones. Hay una necesidad de cantar cuando todo empuja al desgaste. Y eso, en estos tiempos, no es poca cosa. Porque vivimos en un mundo que nos quiere agotados, distraídos, domesticados. Un mundo que premia la productividad sobre la creatividad, la eficiencia sobre la expresión, el silencio sobre el grito. Mateo y Los Escapistas hacen lo contrario: cantan. Gritan. Se desgastan. Pero no se rinden.

DÍaDepredador ya está disponible en YouTube y Bandcamp. Si te gusta el folk que duele, el punk que abraza y las canciones que parecen cartas escritas a quemarropa, este es tu momento. Y si puedes verlo en vivo, mejor. Ahí es donde la magia se vuelve incendio.

P L É T O R A · P L A Y L I S T
Mateo y Los Escapistas – Día Depredador
  • 01.Párense
  • 02.Día depredador (puedes verlo)
  • 03.Vida porquería
  • 04.El Fantasma de Canterville
  • 05.La luz y la raíz
  • 06.Un recuerdo
  • 07.El cielo al llover
  • 08.De constitución
  • 09.Viento corazón
  • 10.Nunca seré policía

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