Jules Vil y la revolución silenciosa del electropop que no pide disculpas
Hay artistas que construyen su carrera con estrategia. Y hay artistas que simplemente sueltan la música y dejan que el ritmo hable por ellas. Jules Vil es de las segundas. Su disco debut, Shrimp, es esa colección de himnos electropop que ya suena en tus playlists sin pedir permiso. Sin campañas millonarias, sin estrategias virales, sin la maquinaria de la industria detrás. Solo canciones que encontraron su camino porque, simplemente, la gente votó con el «play».
Y ese es, quizá, el gesto más revolucionario de Jules Vil: no necesita presentaciones cuando el ritmo es el que habla por ella. «Pervert», su primer single, conectó al instante con una fórmula infalible: pop a 120 BPM diseñado para sacudir hasta los cuerpos más tiesos. Luego llegó «Bill», otra joya de dance pop oscuro que llevaba mucho de su personalidad impresa. Y ahora, «On My Knees», una pieza de pop fino e imprevisible que da un giro inesperado a mitad del tema. No hay relleno en Shrimp. Cada track es una puerta a una pista de baile diferente en tu cabeza.
Pero detrás de ese sonido bailable hay una artista solvente que no llegó por casualidad. Percusionista de formación clásica y sintetista, Jules compone letra y música antes de llevar sus ideas a diferentes productores. Su principal influencia son los Talking Heads, y canta en inglés… por un respeto casi reverencial a la complejidad del idioma español. Un detalle que dice mucho de su proceso. No es una elección comercial. Es una decisión artística. Una forma de honrar la musicalidad del idioma sin perder la precisión del significado.
Y en esa decisión, hay una coherencia que atraviesa toda su obra. Jules Vil no está aquí para ser la estrella del momento. Está aquí para construir un sonido que la defina. Sin prisas. Sin concesiones. Sin preguntarle al mercado qué quiere escuchar. Ella hace lo que le nace, y el mercado, sorprendentemente, responde. «Fue una sorpresa cuando las subí, porque les gustaron a la gente que hace playlist en plataformas como Apple y Spotify», dice. Y esa sorpresa es, en realidad, la confirmación de que el público todavía sabe reconocer la autenticidad cuando la escucha.





Shrimp es un disco sin relleno. No hay temas de relleno, no hay concesiones a la balada fácil, no hay intentos de sonar a lo que está de moda. Hay una colección de canciones que funcionan como puertas a diferentes estados de ánimo, diferentes pistas de baile en tu cabeza. «Vampire Monologue», «Nosebleed», «Gently»: cada una es un universo sonoro que invita a moverse sin pedir permiso. Y en esa invitación, Jules Vil logra algo que pocos artistas de pop logran: hacer que el baile no sea una escapatoria, sino una forma de procesar.
Porque el pop de Jules Vil no es ingenuo. No es el pop de la felicidad forzada, del optimismo vacío. Es un pop que reconoce la oscuridad, que juega con el dance pop oscuro, que sabe que la noche también es un territorio de exploración. «Pervert» no es una canción inocente. «Bill» tiene una carga que va más allá del ritmo pegajoso. «On My Knees» da un giro inesperado que te obliga a prestar atención. Es pop, sí. Pero pop con capas. Pop con densidad. Pop que no se conforma con ser ruido de fondo.
Y en esa densidad, Jules Vil conecta con lo que Plétora valora. Porque aquí no celebramos a los artistas que se pliegan a las reglas del algoritmo, que suenan como el mercado espera, que domestican su creatividad para ser más digeribles. Celebramos a los que han entendido que la consistencia es más importante que la exposición, y que el verdadero valor está en la obra, no en la promoción. Jules Vil no es un producto de temporada. Es una creadora que ha encontrado su voz y la está usando sin pedir permiso.
Su agenda no perdona. Cerró 2025 en el Festival de Rock Sinaloa, del 28 al 30 de noviembre, y a inicios de 2026 recorrió la CDMX con una gira que solo alguien como ella puede sostener. Su música nos recuerda que todo puede ser color de rosa por un rato; que todo puede ser baile, y por qué no, hasta una comedia.
Para seguirle el paso, su evolución está en Plétora Music. Porque su música —como ella— no necesita presentaciones. Solo necesita que le des play.
- 01.Cotton Lung Business⏵
- 02.The Vampire Monologue⏵
- 03.On My Knees⏵
- 04.Hunger My Way⏵
- 05.Pervert⏵
- 06.Quiero Que⏵
- 07.Nosebleed⏵
- 08.Gently⏵
- 09.Edibles⏵
- 10.Bill⏵
Descubre más desde Plétora Network
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




