Siete años. 100,000 dibujos hechos a mano. Cero CGI. Redline no fue un éxito en taquilla, pero se convirtió en la última gran carta de amor a la animación tradicional. Una experiencia visual que todavía se siente hoy.
Membresía obligatoria de NODO (MEMBRESÍA CULTURAL)
Debes ser miembro de NODO (MEMBRESÍA CULTURAL) para acceder a este contenido.