El salario mínimo en México: el logro que no se menciona y por qué subirlo no es el culpable de los precios altos
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El salario mínimo es el piso de la dignidad laboral. Es lo mínimo que una persona debería recibir por su trabajo para no vivir en la pobreza. Pero durante décadas, ese piso se fue hundiendo: los aumentos eran menores a la inflación, el poder adquisitivo caía año con año y los trabajadores formales veían cómo su dinero valía cada vez menos.
En 2018, el salario mínimo general era de 88.36 pesos diarios. Con eso, una persona que trabajaba 30 días al mes apenas juntaba 2,650 pesos. Hoy, en 2026, el salario mínimo general es de 315.04 pesos diarios y en la Zona Libre de la Frontera Norte llega a 440.87 pesos. Mensualmente, eso significa 9,582.47 pesos para el resto del país y 13,409.80 pesos en la frontera .
En términos reales —quitando el efecto de la inflación— el aumento acumulado entre 2018 y 2026 es de 152.4% por encima de la inflación. Para ponerlo más claro: el salario mínimo mensual pasó de 2,800 pesos a más de 9,400 pesos en el mismo periodo. México logró el aumento más alto entre los países de la OCDE en términos reales, y hoy el salario mínimo alcanza para comprar 1.94 canastas básicas, cuando en 2018 apenas cubría 0.78 .
Uno de los argumentos más repetidos por quienes se oponen a los aumentos salariales es que subir el salario mínimo provoca inflación. La idea es simple: si los trabajadores ganan más, las empresas suben los precios para compensar, y al final todos terminamos pagando más caro. Suena lógico, pero los datos dicen otra cosa.
Un estudio publicado en 2024 por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) analizó el periodo 2005-2023 y encontró que los costos laborales no han sido causantes de espirales inflacionarias en México. La investigación concluye que hay espacio para continuar con el alza salarial sin generar presiones sobre los precios .
¿Y entonces qué explica la inflación de los últimos años? El mismo estudio señala que el repunte de los precios no se debe al salario mínimo, sino a los mayores costos de materiales importados: la guerra en Ucrania encareció los fertilizantes y el trigo; los conflictos en Medio Oriente subieron el petróleo y la gasolina; la pandemia rompió las cadenas de suministro globales. Es decir, la inflación que afecta tu bolsa es un fenómeno global, no el resultado de que un trabajador gane unos pesos más .
El otro argumento clásico de los opositores es que subir el salario mínimo provoca despidos. La idea es que si una empresa tiene que pagar más a sus trabajadores, va a despedir a algunos para compensar. Pero la evidencia internacional muestra que este efecto suele ser pequeño o incluso inexistente .
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicó en 2017 un estudio donde analizó el impacto del aumento del salario mínimo en México. El análisis mostró que, lejos de destruir empleo formal, los aumentos salariales aumentaron la probabilidad de que los trabajadores pasaran de la informalidad a la formalidad . Es decir: subir el salario mínimo no solo no destruye empleos, sino que ayuda a que la gente tenga trabajo registrado, con seguridad social y prestaciones.

¿Cómo se logró? El Monto Independiente de Recuperación (MIR)
El cambio no fue casualidad. A partir de 2017, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) incorporó un mecanismo llamado Monto Independiente de Recuperación (MIR) . Se trata de una cantidad fija en pesos que se suma al salario mínimo vigente, diseñada exclusivamente para recuperar el poder adquisitivo perdido durante décadas de estancamiento.
En 2026, el aumento del salario mínimo general se integró con dos componentes: el MIR de 17.01 pesos más un incremento por fijación del 6.5%. Este mecanismo garantiza que el salario mínimo crezca por encima de la inflación año con año, algo que no ocurría desde la década de los ochenta .
¿Cuánto ha crecido realmente el salario mínimo?
| Año | Salario general (diario) | Incremento anual | Salario ZLFN (diario) |
|---|---|---|---|
| 2018 | $88.36 | — | — |
| 2019 | $102.68 | 16.2% | $176.72 |
| 2020 | $123.22 | 20% | $185.56 |
| 2021 | $141.70 | 15% | $213.39 |
| 2022 | $172.87 | 22% | $260.34 |
| 2023 | $207.44 | 20% | $312.41 |
| 2024 | $248.93 | 20% | $374.89 |
| 2025 | $278.80 | 12% | $419.88 |
| 2026 | $315.04 | 13% | $440.87 |
Fuente: CONASAMI
En Puro Pueblo, hemos escuchado a trabajadores que antes no podían comprar medicinas con su salario y ahora sí. También hemos escuchado a quienes siguen diciendo «no alcanza». Y tienen razón: no alcanza para vivir bien. Pero la diferencia es que antes el salario mínimo era una condena a la pobreza perpetua. Ahora, aunque sea poco a poco, se está convirtiendo en un derecho en recuperación.
El salario mínimo no es el culpable de la inflación. La inflación tiene causas globales —guerras, pandemias, cadenas de suministro rotas— que poco tienen que ver con el bolsillo del trabajador mexicano. Subir el salario mínimo no destruye empleos, y los estudios muestran lo contrario. El derecho a un salario digno no debería estar en discusión, y la evidencia está ahí, aunque quienes se benefician del statu quo prefieran ignorarla.
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