Pokémon y la manipulación cultural
Otros contenidos de interés
🚫 Plétora no tolera la discriminación
En Plétora Network no se permite ningún contenido que promueva discriminación, odio o violencia por motivos de género, raza, orientación, origen, creencias o identidad. La libertad sin respeto no es libertad.
La apropiación de Pokémon por parte del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. no es un gesto inocente ni un error burocrático: es un acto calculado de colonización cultural. Tomar un símbolo global asociado a la infancia, la amistad y la imaginación colectiva para incrustarlo en un video de detención migratoria revela la crudeza de un Estado que busca legitimar la violencia con un barniz pop. La consigna “Gotta Catch ‘Em All” —transformada en burla sobre la captura de cuerpos migrantes— es la prueba de cómo el poder convierte un lema de juego en un mensaje de miedo.
Este episodio evidencia la fragilidad de la cultura popular frente al aparato estatal: un videojuego japonés convertido en arma de propaganda estadounidense, donde la diversión se subvierte en represión. Lo que aparece como “memético” o “cómico” en redes sociales, en realidad, es parte de un patrón de banalización de la violencia que blanquea la brutalidad de ICE y normaliza la persecución de personas vulnerables.
Gotta Catch ‘Em All. pic.twitter.com/qCvflkJGmB
— Homeland Security (@DHSgov) September 22, 2025
Política cultural y resistencia crítica
Que The Pokémon Company se desmarque con un comunicado frío, declarando que no autorizó el uso de su marca, revela un problema mayor: la incapacidad —y quizás la falta de voluntad— de confrontar al Estado cuando este irrumpe en el terreno simbólico. El ex jefe legal de la compañía incluso advierte que los vínculos migratorios de ejecutivos limitan su margen de acción. Así, la supuesta neutralidad corporativa se convierte en complicidad silenciosa.
Este caso debe leerse como un síntoma del presente: la cultura mainstream secuestrada por el poder, y las corporaciones que prefieren esconderse antes que arriesgarse a incomodar al Estado. Mientras tanto, la narrativa de ICE circula impune, consolidando el imaginario de que cazar migrantes es tan natural como atrapar criaturas digitales. Aquí se juega una batalla simbólica decisiva: ¿permitiremos que la infancia global se asocie con jaulas y deportaciones?
En Plétora Network no vemos un simple abuso de copyright, sino una advertencia: la cultura es un campo de disputa política, y quien renuncie a defenderla deja que el poder la devore. El reto está en responder con crítica, arte y comunidad, desmontando la lógica que convierte juegos en jaulas y sueños en propaganda.
Comparte este texto con #PlétoraNetwork y súmate a la conversación que transforma. #PensamientoCrítico #CulturaConsciente #Plétora
Descubre más desde Plétora Network
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.